
El Sol, nuestro peligroso Aliado
El Sol es indispensable para la vida, y por tanto para el organismo. Constituye la principal fuente de vitamina D y su ausencia puede generar osteoporosis, asma, problemas cardíacos, colesterol, alergias o depresión. Los baños de sol disminuyen la presión sanguínea y las infecciones respiratorias, e incrementan la respuesta inmunológica y muscular. El Sol aporta muchos beneficios, pero un exceso de exposición conlleva muchos riesgos: eritemas, quemaduras, cataratas y trastornos oculares, envejecimiento prematuro de la piel, inhibición del sistema inmune, cáncer de piel y otros trastornos cutáneos. Hoy en día, es imprescindible utilizar cremas con factores de protección solar; es decir, con filtros que eviten los efectos nocivos de las radiaciones ultravioletas: – Los Rayos UVA: penetran profundamente. Aceleran el envejecimiento cutáneo y ocasionan daño al colágeno y a la elastina, resultando carcinogénicos. – Los Rayos UVB: Sólo penetran hasta la epidermis. Son muy peligrosos porque alteran la estructura de las células, disminuyen la capacidad inmune y propician la formación de radicales libres. Son acumulativos, por lo que una piel que se queme reiteradas veces en la juventud, tiene más posibilidades de generar Cáncer, aunque haya estado protegida el resto de su vida. Lo que realmente miden los FPS es






